Tecnología y Sociedad. Jorge Reynolds pone a 'marcar paso' a los cardiólogos

Escrito por  Miércoles, 18 Diciembre 2013 07:16

Una réplica de su primer marcapasos transistorizado, fue construido por un grupo de médicos especialistas reunidos en la Clínica Shaio, durante un Taller bajo la batuta del científico.

Más de 30 cardiólogos del país le cumplieron la cita a Jorge Reynolds Pombo, en la Clínica Shaio en Bogotá, para hacer con sus propias manos una réplica del primer marcapasos transistorizado, invento que el científico no desampara en sus más de 300 modelos que salvan vidas y reviven corazones.

 

“Yo construí un marcapasos”, así fue bautizado el taller que reunió a los especialistas, para compartir los aportes de la Ingeniería Electrónica.

 

Cada uno de los médicos tenía sobre la mesa un maletín cargado con las herramientas y los elementos necesarios para enfrentar el reto. “En este momento, la tecnología es básica para la Medicina. Los ingenieros somos quienes les suministramos a los médicos las herramientas con las que ellos pueden hacer sus diagnósticos y tratamientos, además del seguimiento a sus pacientes”, aseguró Reynolds.

 

A ritmo multidisciplinario

Con el mismo tono, el líder de la aventura que comenzó en 1958, fue enfático en señalar que “las profesiones perdieron eso de que eran únicas e impenetrables por graduados de otras disciplinas. En la actualidad, todo es transversal e interdisciplinario”.

 

En aras de su pasión, Jorge Reynolds ha dedicado su vida a la investigación, siempre acompañado por un grupo de profesionales en distintas ramas de la ciencia. Pocos colombianos como ellos salen al encuentro de una ballena, armados con dardos y una mira telescópica, no para cazarla, sino para buscar en su interior los secretos del corazón humano.

 

Daniel Lancheros, Biólogo Marino, forma parte de ese talentoso grupo. “Trabajo con el doctor Jorge Reynolds en fisiología comparada. Hacemos la caracterización de los animales, por ejemplo, el corazón de la ballena –explica orgulloso-. Relacionamos los resultados de estudios hechos en los aparatos –nosotros construimos nuestros propios instrumentos de medición-, y después los comparamos con los datos biológicos. Se trata de un trabajo conjunto con los ingenieros, para llevar a buen término los análisis en Electrofisiología entre animales y el ser humano, para aplicarlos en beneficio de los pacientes”.

 

El trabajo multidisciplinario es un concepto compartido por otras voces que estuvieron presentes en el mismo recinto dedicado a la tecnología. Hubo consenso en la integración de la Ingeniería con la Medicina.

 

Para Rafael Acosta, médico Cardiólogo, coordinador del Servicio de Urgencias en la Clínica Shaio, “la Medicina y las TICs van de la mano, en beneficio de los pacientes. Y, específicamente en el campo cardiovascular, esa relación es mucho más notoria. Nos apoyamos en los avances tecnológicos, no sólo para el diagnóstico, sino en el tratamiento de los pacientes. Esto caracteriza a la institución donde trabajo y estos talleres nos permiten llevar a la práctica dicha unión con las nuevas tecnologías, para ofrecer lo mejor en los servicios médicos”, expresó el galeno de 32 años.

 

Hernando Matíz, cardiólogo Internista de la Fundación Cardioinfantil, afirmó: “indudablemente, la ciencia que más ha aportado al desarrollo de la Medicina es la Electrónica. Si no hubiera sido por esa disciplina, nuestra profesión estaría muy atrás. Todos los avances están acompañados por los  desarrollos electrónicos”.

 

Mientras organizaba los elementos a su disposición, Adriana Torres, cardióloga de la Clínica Colombia de Colsanitas, expresó su complacencia por el acercamiento de médicos e ingenieros. “Es muy interesante, nunca nos habíamos sentado a hacer este tipo de talleres, es el primero al que asisto. Esta interdisciplinariedad es absolutamente necesaria, es la única forma para entender lo que nuestros pacientes necesitan, de manera de poder darles un beneficio que contemple la alta tecnología y la clínica”.

 

Entre tanto, Jorge Reynolds circulaba por el salón repartiendo instrucciones a los especialistas, en un claro ejemplo de interdisciplinariedad. “Ellos no saben qué hay dentro de un equipo de tal naturaleza, lo consideran una especie de ‘caja negra’ compuesta por pilas y circuitos. Aquí se les propone hacer una réplica del primer marcapasos transistorizado construido en 1960. Van a tener contacto con todos los elementos, tal y como lo hace un Ingeniero Electrónico”, explicó el dueño, amo y señor del salvador equipo.

 

 

 

TICs y Medicina

En esa comunión, a la Electrónica se unen otras ramas de la Ingeniería, como la Ingeniería de Sistemas que, de acuerdo con los especialistas, constituyen un soporte en lo cardiovascular, en la electrofisiología cardíaca. Según ellos, todos los programas de Ingeniería Médica van de la mano con el estudio y manejo de arritmias, para citar sólo un ejemplo.

 

Jorge León, exjefe de Cardiología de la Fundación Santa Fe, dedicado ahora de lleno a la Cardiología Clínica y a la Ecocardiografía, se refirió a esta amalgama científica. “Esta unión es fundamental y va a tener resultados óptimos en los nuevos desarrollos científicos. La Biomedicina, por ejemplo, tiene una importancia muy grande en la práctica médica, además de un gran futuro. Trabajar de la mano con esos profesionales puede contribuir al desarrollo del país, en términos de construir una industria propia. Otro aspecto importantísimo, es el apoyo que esta disciplina le puede brindar a los futuros investigadores en todos los campos de la Medicina y, muy especialmente, a la Cardiología”, vaticinó León.

 

Para Reynolds uno de los mayores aportes de las TICs en la Medicina, está representado en la tecnología móvil. “Hoy en día el celular y la tableta  componen el sistema más adecuado para hacer todos los diagnósticos y poner en marcha los tratamientos. Estas tecnologías mejoran las condiciones para atender a los pacientes, de manera que no sean sometidos a interminables filas. Es decir, son las herramientas para que el médico pueda prestar un mejor servicio. Y, por supuesto, también para las diferentes entidades de salud en el mundo entero. Ese es el nuevo mundo de la Medicina”, aseguró.

 

Rafael Acosta tampoco dudó en manifestar que “ese mundo va a evolucionar y llegará el momento en que podamos desarrollar nuestros propios equipos, este tipo de convocatorias están encaminadas en esa dirección”.

 

El anfitrión del Taller aseveró que para todos los ingenieros y, en particular, para los Ingenieros de Sistemas, cada día se abren mayores posibilidades de trabajo, no sólo en Medicina, sino en otros campos.

 

Colombia y una tecnología propia

Los equipos médicos y el software los manejan cinco o seis marcas de empresas multinacionales, espacio que los ingenieros colombianos podrían aprovechar para la creación de una industria nacional, dedicada al desarrollo de ese tipo de tecnología aplicada en este caso, a la Medicina.

 

“Creo en el desarrollo de tecnologías propias, de software y diferentes nuevas aplicaciones, porque en Colombia lo que tenemos son cerebros” –aseguró Reynolds, abrazado a su experiencia-. La tecnología sigue avanzando y el país no se puede parar, porque los desarrollos se van integrando a las necesidades de todas las profesiones. Las Ingenierías y las Comunicaciones comienzan a ser de gran importancia en la Medicina. El mundo de hoy va a ser muy diferente en cinco años e imposible de predecir en 10”.

 

A esa opinión se unió la de Hernando Matíz. “La investigación es escasa en Colombia. Parte de ese proceso debería contemplar la unión de los médicos con los ingenieros para desarrollar esa nueva tecnología que sería la Tecnomedicina”.

 

No obstante el optimismo que caracteriza al creador del marcapasos, la realidad colombiana es clara desde su experiencia. “Eso sí, en el campo de la investigación falta mucho, ningún Gobierno se interesa en ella, porque no produce votos. Ojalá, quien resulte elegido como Presidente de Colombia recuerde que un país que no tiene su propia investigación, es un país que no puede salir del subdesarrollo”, no dudó en afirmar el Ulises moderno.

 

Petición que ojalá tenga eco, porque con su grupo de investigadores de la Clínica Shaio, Jorge Reynolds, corazón de la ciencia colombiana, trabaja con los recursos de su creatividad para obtenerlos. “No contamos con ningún tipo de patrocinio por parte del Estado, ningún apoyo.  Somos un grupo independiente que trabaja con los dineros que logra conseguir por sus propios medios”, remató el hacedor de futuro que marca pasos firmes en la comunidad científica mundial.

 

Sara Gallardo M.Periodista comunicadora, universidad Jorge Tadeo Lozano. Ha sido directora de las revistas “Uno y Cero”, “Gestión Gerencial” y “Acuc Noticias”. Editora de Aló Computadores del diario El Tiempo. Redactora en las revistas Cambio 16, Cambio y Clase Empresarial. Ha sido corresponsal de la revista Infochannel de México y de los diarios “La Prensa” de Panamá y “La Prensa Gráfica” de El Salvador. Autora del libro “Lo que cuesta el abuso del poder”. Investigadora en publicaciones culturales. Gerente de Comunicaciones y Servicio al Comensal en Andrés Carne de Res, empresa de 1800 empleados; corresponsal de la revista IN de Lanchile. Es editora de esta publicación.

 
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